Historia de las Divisiones Panzer en la Segunda Guerra Mundial

Wilhelm Keitel nació en la propiedad familiar de Helmscherode, Brunswick, Alemania el 22 de Setiembre de 1882. Fue hijo del terrateniente Carl Keitel y de Apollonia Vissering.

Durante su infancia y su juventud, fue formado bajo el estricto concepto de la lealtad, cualidad que lo identificaría durante toda su vida y al final lo llevaría a su destino final. Era un joven inteligente aunque como estudiante no pasó de ser del tipo promedio.

Sus principales intereses durante su juventud fueron los caballos y la caza. Esa afición lo aproximó rápidamente a la carrera de las armas y en consecuencia pronto se vio cautivado por el poder del ejército en su tiempo. Después de recibir su diploma en la secundaria, ingresó en Göttingen como abanderado del Regimiento de Wolfenbüttel.

En 1901, Keitel se unió a la única batería de Brunswick del 46 Regimiento de Artillería Prusiano. Siendo un joven teniente demostró ser un oficial muy eficiente con particular habilidad para las actividades organizativas. Siendo capitán fue asignado al Estado Mayor de su regimiento responsable del transporte.

En 1909 se casó con Lisa Fontaine, hija de un terrateniente, con quien tuvo cinco hijos.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Keitel fue enviado al frente con su regimiento y en setiembre de 1914 resultó herido por las esquirlas de una granada de artillería aunque no de gravedad. En marzo de 1915 alcanzó la oportunidad que iniciaría su exitosa carrera, fue asignado al Estado Mayor, pero no pasando por la escuela tradicional, como sucedía con todos los oficiales de estado mayor prusianos, sino por sus cualidades y por su experiencia en la organización adquirida en el frente.

Su primera designación fue como Primer Oficial de Estado Mayor General de la División de Infantería de Reserva y en el período 1917-1918 Ia del Cuerpo de Marina que servía en Flandes.

Al final de la guerra, muy en contra de su voluntad, mientras organizaba el retroceso de las fuerzas, Keitel fue obligado a desplegar la bandera roja de los amotinados en su vehículo oficial, en ocasión de la rebelión de ese cuerpo.

Al concluir el conflicto, recibió la invitación de Hans von Seeckt para unirse al ejército, siendo uno de los 100 mil militares profesionales que fueron permitidos en las nuevas fuerzas armadas alemanas.

Con el rango de coronel sirvió en Truppenamt (Oficina de Tropa) que reemplazó al Estado Mayor General que fue prohibido por el Tratado de Versalles. Durante este período que duro hasta 1933, Keitel pasó bastante tiempo en la Unión Soviética desarrollando tácticas y equipos con el Ejército Rojo.

Fue durante unas vacaciones que Keitel se enteró que el Presidente de la República von Hindenburg había nombrado Canciller del Reich a Adolf Hitler. A Keitel no le gustó mucho la idea, pero como buen prusiano aceptaba las órdenes del Comandante en Jefe.

En 1933 fue ascendido a Mayor General y en octubre de 1934 fue designado comandante de la futura 22 División de Infantería, que secretamente se estaba formando en Bremen. Este fue su último comando de tropa. Durante este período surgieron los enfrentamientos entre los SA (tropa del Partido Nacionalsocialista) y el ejército, que en esos momentos había crecido a 2 millones de hombres.

Como la mayoría de los altos oficiales, Keitel estaba convencido que Ernst Röhm había planeado un golpe contra Hitler. Keitel no objetó el asesinato de los líderes de los SA el 30 de junio de 1934. Sin embargo fue significativo su silencio en relación con el asesinato de los generales retirados Schleicher y von Bredow. En algún momento de 1934, Keitel cambió su desdén por Hitler en abierta admiración. Por el resto de su vida, Keitel guardo total admiración, respeto y lealtad al Fuehrer.

En 1935 Keitel fue nombrado comandante de la Wehrmacht que tenía autoridad las tres ramas de las fuerzas armadas. Como jefe de la Wehrmacht y Teniente General estaba convencido de que era necesario que hubiera un solo comando las tres armas, hecho que fue objetado por Herman Goering que perdía el control total la Luftwaffe.

La relación personal entre Keitel y el General von Blomberg era distante, pero los hijos de ambos generales, Karl Heinz, hijo de Keitel y Dorle hija de Blomberg contrajeron matrimonio. Poco después llegó la desgracia de Blomberg quien fue acusado de ser homosexual y expulsado de las SS. Con la salida de Blomberg y Fritsch, se perdieron dos oficiales más leales a la Wehrmacht que a Hitler.

Pronto Keitel se vio envuelto en la posibilidad de retomar su teoría del mando único. Fue formado el Oberkommando der Wehrmacht (OKW) y Keitel fue nombrado su jefe. A su vez, Keitel recomendó al Coronel General Brauchitsch como Comandante en Jefe de la Wehrmacht.

En 1938, Keitel comenzó a delinear los planes para las tomas de Austria y Checoslovaquia, que más tarde sirvieron para que fuera acusado de crímenes contra la humanidad. Finalmente sin hacer ninguna objeción planificó las invasiones de Polonia, Dinamarca y Noruega, Los Países Bajos y Francia. Fue en ocasión de la caída de Francia que Keitel manifestó que Hitler era “el más grande estratega de todos los tiempos.”

En julio de 1940 poco después de su ascenso a Mariscal de Campo, Keitel recibió la noticia de que Hitler planeaba invadir la Unión Soviética. Keitel le manifestó a Hitler que la Wehrmacht no podía estar lista para tal campaña antes de 1942.

Cuando ocurrió el atentado contra Hitler, el 20 de julio de 1944, Keitel activamente dio las contraórdenes convenientes para desbaratar los planes de los complotadores. Finalmente cuando todo llegaba a su fin en Berlín a la llegada de las tropas soviéticas, se trasladó con su Estado mayor a Holstein. Firmó la rendición de la Wehrmacht en representación de Doenitz ante las fuerzas soviétivas y más tarde Keitel y su Estado Mayor fueron arrestados y posteriormente enjuiciados en Nuremberg.

Keitel aceptó la responsabilidad en los actos de estado. Aparte de ser acusado de planificar las invasiones se le acusó de firmar la orden que permitía el asesinato en masa en los países ocupados, “por ser necesario para la seguridad de Alemania”. El 01 de octubre de 1946, al ser condenado a muerte, solicitó ser fusilado, pero se le negó la petición siendo ahorcado el 16 de octubre de 1946. Su cadáver fue incinerado y las cenizas esparcidas por la Fuerza Aérea de E.E.U.U.