Historia de las Divisiones Panzer en la Segunda Guerra Mundial

Después de que Hitler decidiera extender las fronteras alemanas, todos los recursos humanos se destinaron a las tentativas bélicas, y la fábrica de la que tanto se esperaba todavía no estaba acabada en 1940.

La planta fue operativa, pero durante muy poco tiempo. Durante el período anterior a la producción de guerra, la producción total de KdF-Wagens fue sólo de 210 unidades, que se destinaron a los altos cargos nazis. El primer KdF, rebautizado como Tipo 1, abandonó la fábrica el 15 de agosto de 1940, y aunque la producción se mantuvo para satisfacer las necesidades de transporte durante la guerra, en 1944 sólo se habían fabricado 630 KdF-Wagens. Además de coches, se fabricaron otras cosas, como estufas para el frente ruso, bombas VI y distintas piezas para el bombardero Junkers 88, por lo que fue bombardeada por los americanos hacia el final de la guerra.

Las posibilidades del Escarabajo para uso militar no escaparon al ejército. De hecho, ya se habla entregado al ejército uno de los chasis de la Serie 30 para que se instalara un cañón y tres asientos. No es de extrañar que antes del estallido de la guerra Porsche hubiera solicitado adaptar el KdF-Wagen a usos militares. En 1938, Franz Reimspiess diseñó una especie de vehículo de cross basado en el chasis del KdF-Wagen, con ruedas de 19 pulgadas y pocos cambios en la carrocería. Este tosco diseño se remodeló en 1939, al principio de la guerra con Polonia. La producción del nuevo vehículo, denominado Tipo 82 o también Tipo 2, se encargó a Ferry Porsche, y el coche resultante se conoció como Kübelwagen o «Coche-Cubo».
El Kübelwagen empezó a fabricarse el 21 de diciembre de 1940, después de ser oficialmente aprobado para uso del ejército alemán. Al final de este año, la producción total ascendía a 1.000 y al finalizar la guerra, casi 50.000 habían salido de Wolfsburg.

El Kübelwagen tenía las características del chasis del KdF-Wagen con un motor de 985 cc, 22,5 CV de potencia, y las modificaciones encaminadas a aumentar la altura del chasis. En 1 943 se implantó un motor de 1.131 cc y 25 CV de potencia. Ambi-Budd proporcionó las carrocerías, y el chasis se montó en Woifsburg. Tenla cuatro puertas; las dos de delante tenían bisagras posteriores, de manera que todas tenían los goznes en el mismo pilar. En la parte delantera habla dos ganchos frontales de remolque y dos faros montados en los guardabarros, mientras que en el capó había una pala, luces para conducir de noche, luz de emergencia y una rueda de repuesto. El capó no se podía abrir, y no había espacio para equipaje, sólo un depósito de reserva de gasolina de 5 galones, que se llenaba a través de un orificio situado encima de¡ pedal de embrague. El depósito normal se llenaba desde detrás de la rueda de recambio. El coche estaba equipado con un ingenioso sistema de luces traseras de plástico verde de diferentes grosores, que permitía saber la distancia respecto al Kübelwagen situado delante por el número de luces visibles.
El interior era muy elemental. En la parte delantera había pequeños bancos individuales, muy similares a los traseros. Además, la toma de aire del motor estaba situada justo detrás del asiento trasero, por lo que cuando el coche quedaba cerrado por las lonas del techo y de los laterales, el estruendo era increíble.

Para aumentar la altura de¡ chasis, Porsche cambió ligeramente el diseño de¡ eje en la parte delantera, para que la rueda cayese más abajo en relación con los dos brazos basculantes. En la parte trasera, se usó un sistema de engranaje reductor al final de cada eje oscilante, lo que también permitía al vehículo circular a paso lento. Este sistema de reducción resurgió en el Volkswagen Microbus algunos años más tarde.
Dada la extensa variedad de trabajos de la vida militar, hubo varias versiones de¡ Kübelwagen. Los había con sirena aérea, con chasis para cargas pesadas o con la carrocería simulando un tanque para la instrucción militar. Había también versiones grúa, camionetas de reparto, versiones quitanieves, y un modelo especialmente preparado para circular sobre ralles de tren. Hubo incluso seis prototipos con tracción en las cuatro ruedas.

Cuando Rommel empezó a avanzar en el norte de África, se diseñó un modelo especial para el desierto, con protecciones para el sistema eléctrico, un equipo extra de refrigeración y un gran filtro de aire. A causa de una confusión administrativa estos Kübelwagen se enviaron al frente ruso, de modo que Rommel tuvo que conformarse con modelos normales, aunque al final se equiparon con neumáticos especiales.
A pesar de todo, el Kübelwagen hizo un formidable papel en el desierto. Los Kübelwagen apresados fueron tan populares entre las tropas aliadas, que la proporción de intercambio era de un Kübelwagen por dos jeeps. Se cuenta que se envió a Inglaterra un vehículo capturado, y al ser desmantelado para inspeccionarlo, se encontraron casi 50 kg de arena en el armazón de la carrocería; a pesar de ello, el coche seguía funcionando.